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miércoles 19 de enero de 2011

Pensamiento Profundo y la gran respuesta.

¿Alguna vez te has preguntado acerca del sentido de la vida? ¿Por qué existe el universo? ¿Cuál es el motivo de todo?

Douglas Adams se lo preguntó, y no solo eso, también nos dio una respuesta. En su libro Guía del Autoestopista Galáctico.

¡Cuarenta y dos!

En dicho libro, Douglas Adams nos cuenta la historia de Pensamiento Profundo, el segundo ordenador más inteligente del universo.

Hace muchísimos millones de años, una raza de seres pandimensionales hiperinteligentes quedó tan harta de la continua discusión sobre el sentido de la vida, que interrumpieron su pasatiempo preferido y decidieron sentarse a resolver sus problemas de una vez para siempre.

Con ese fin construyeron un ordenador estupendo que era tan sumamente inteligente, que incluso antes de que se conectaran sus bancos de datos empezó por Pienso, luego existo, y llegó hasta inferir la existencia del pudin de arroz y del impuesto sobre la renta antes de que alguien lograra desconectarlo.

Era del tamaño de una ciudad pequeña.

Había nacido Pensamiento Profundo. Concebido con la tarea de encontrar la Respuesta a la Pregunta Última acerca de la Vida, el Universo y Todo lo Demás.

- ¿Cuál es esa gran tarea para la cual yo, Pensamiento Profundo, el segundo ordenador más grande del Universo y del Tiempo, he sido creado? - les dijo.
 - ¡Oh, ordenador Pensamiento Profundo! La tarea para la que te hemos proyectado es la siguiente: Queremos que nos digas... - hizo una pausa - ¡la Respuesta!
- ¿La Respuesta? - repitió Pensamiento Profundo -. ¿La Respuesta a qué?
- ¡A la Vida! - le apremió Fook.
- ¡Al Universo! - exclamó Lunkwill.
- ¡A Todo! - dijeron ambos a coro.
 

Pensamiento Profundo hizo una breve pausa para reflexionar.
- Difícil - dijo al fin.
- ¿Existe la respuesta? - inquirió Fook, jadeando de emoción.
- Sí - respondió Pensamiento Profundo -. A la Vida, al Universo y a Todo. Hay una respuesta. Pero - añadió - tengo que pensarla.

Y así, Pensamiento Profundo ocupó todos sus circuitos para encontrar dicha respuesta. Tal majestuosa tarea llevo al ordenador a pensar la Gran Respuesta por siete millones y medio de años (7.500.000)

El día de la Gran Respuesta.

Hubo un expectante momento de pausa mientras los paneles de la parte delantera de la consola empezaban a despertarse lentamente. Comenzaron a encenderse y a apagarse luces de prueba que pronto funcionaron de modo continuo. Un canturreo leve y suave se oyó por el canal de comunicación.

- Buenos días - dijo al fin Pensamiento Profundo.
- Hmmm... Buenos días, Pensamiento Profundo - dijo nerviosamente Loonquawl -, ¿tienes... hmmm, es decir...
- ¿Una respuesta que daros? - le interrumpió Pensamiento Profundo en tono majestuoso -. Sí, la tengo. Aunque no creo - añadió Pensamiento Profundo - que vaya a gustaros.
- ¡No importa! - exclamó Phouchg -. ¡Tenemos que saberla! ¡Ahora mismo!
- En serio, no os va a gustar - observó Pensamiento Profundo.
- ¡Dínosla!
- De acuerdo - dijo Pensamiento Profundo -. La Respuesta a la Gran Pregunta...
- ¡Sí...!
- de la Vida, del Universo y de Todo... - dijo Pensamiento Profundo.
- ¡Sí...!
- Es - dijo Pensamiento Profundo, haciendo una pausa.
- ¡Sí!
- Es...
- ¡¡¡¿Sí...?!!!
- Cuarenta y dos - dijo Pensamiento Profundo, con calma y majestad infinitas. 


- ¡Cuarenta y dos! - chilló Loonquawl -. ¿Eso es todo lo que tienes que decirnos después de siete millones y medio de años de trabajo?
- Lo he comprobado con mucho cuidado - manifestó el ordenador -, y ésa es exactamente la respuesta. Para ser franco con vosotros, creo que el problema consiste en que nunca habéis sabido realmente cuál es la pregunta. - ¡Pero se trata de la Gran Pregunta! ¡La Cuestión Ultima de la Vida, del Universo y de Todo! - aulló Loonquawl.
- Sí - convino Pensamiento Profundo, con el aire del que soporta bien a los estúpidos -, pero ¿cuál es realmente?


Todos vamos por la vida buscando respuestas, algunas las encontramos, otras tenemos que buscarlas más intensamente. Sin embargo, cuando encontramos una de tales respuestas, ¿todavía nos acordamos de la pregunta que nos llevo a la búsqueda?.

"Cuando obtuvimos todas las respuestas, la vida nos cambió las preguntas"

La búsqueda de la verdad no tiene sentido, si no esta sostenida por la curiosidad natural y destinada a contestar preguntas concretas. No nos sirve detenernos a discutir diferentes corrientes de pensamiento sobre cosas abstractas, lo que realmente nos es útil en la vida, son las respuestas concretas a preguntas definidas. Después de todo, la felicidad no es más que el acto de superar obstáculos conocidos hacia una meta definida.

Esto es ciencia aplicada, conocimiento práctico. Tomar una teoría y aplicarla para obtener conclusiones y determinar si funciona para encarar cierto problema en particular. ¿Que importa si algún dato de dicha teoría es falso? Si sirve para solucionar el problema, es válida. [Doctrina del dato estable (pronto más información)]